Un año más nos dimos cita en la meca del cicloturismo español, la Quebrantahuesos, Miguel L., Jose Antonio S., Jose C., Pedro De M. y Juan Carlos T. Lo primero que hicimos nada más llegar a Sabiñanigo fue tomar fuerzas para lo que nos espera al día siguiente y nos metimos un buen menú asador compuesto de: migas, ensalada, tortilla de bacalao y pimientos verdes, chuletón a la brasa, postre, botella de agua y sidra ¿Qué pensáis?¿Que Miguel L. y Juan Carlos T. pasan hambre? Jajaja, estamos chupaditos pero comemos sin miedo a las calorías. No todo es dar pedales, es más, solo venimos a este tipo de eventos por las comilonas que nos damos.
 
Chuleta libre de clembuterol
 
Una vez que terminamos de comer nos reunimos en el pabellón donde se entregan los dorsales y están las casetas de diversas empresas relacionadas con el mundo del ciclismo, Mavic, Campagnollo, Rotor, Ciclismo a Fondo, PowerBar, etc. El ambiente en la zona es brutal, algo que un cicloturista debe vivir alguna vez en su vida. Solo se ven piernas depiladas, pulsometros en las muñecas, bicicletas de todos los tipos y colores. Sabiñanigo se vuelca completamente en esta XXI edición al igual que en las anteriores.
 
Perfil QH

Una vez recogidos nuestros dorsales, chip, etc. Nos marchamos camino de Sallent de Gallego para preparar la cena en el apartamento y meternos en la cama lo antes posible. La hora del despertador está fijada a las 5h 30min. En la QH la salida oficial es a las 7h 30min y no podemos llegar tarde, tener en cuenta que este evento reúne a más de 10.000 ciclistas contando con la Trepa Riscos.

Qué rica está la ensalada de pasta que ha preparado nuestro gran amigo Miguel L. junto con algún pinche de cocina. Nos ponemos hasta las cejas de espirales y una amena charla con las expectativas de cada uno para el día siguiente ameniza la cena, da gusto compartir apartamento con compañeros de club.

Tocan diana a las 5h 30min, nos vestimos para la ocasión, desayunamos y salimos pitando para aparcar en un camping próximo a Sabiñanigo, hacemos 8 km en bici hasta la salida y me despido de mis compañeros que van al cajón blanco deseándoles buena suerte. Me busco la vida para llegar al cajón verde y no veo a Pedro De M. cosa normal con toda la gente que hay, casi mejor, así hago la marcha a mi ritmo.

Típicos nervios esperando el cohete que anuncia la salida y en pocos minutos lo vemos subir al cielo, explotar y todo el mundo sale lentamente para comenzar a acelerar en el momento que pisamos la carretera nacional. El ritmo es el típico de las salidas en cualquier marcha, en este caso estoy rodeado de ciclistas que tienen un tiempo en la prueba similar al mío y no hay una tensión excesiva. Una vez que salimos de Sabiñanigo se forma un pelotón enorme y compacto de dorsales verdes y algún naranja que no tiene tanta prisa por cambiar su dorsal por uno de color rosa. El sol está en todo lo alto y avanzamos a un ritmo ideal, llegamos a Jaca y una vez pasado el puente hay una bajada en la cual el olor a goma quemada de los frenos es abundante, vamos un pelotón de por lo menos 1000 ciclistas ocupando los dos carriles. Lo malo es que tienes que tener un cuidado extremo en tus movimientos y llevar las manos cerca de las palancas de freno, lo bueno es que se rueda a una velocidad impresionante con un esfuerzo moderado. Estamos llegando a Canfranc estación y tenemos un aviso de la organización, hasta Marie Blanque lluvia y frio, joder otra vez me va a tocar mojarme. La paz se rompe cuando comenzamos a subir el Somport, ya solo se ocupa parte de un carril y la fila se torna infinita hasta donde la vista alcanza en este precioso puerto del pirineo.
 
¡Yo tambien quiero un periodico!

Por fin coronamos el puerto, la niebla ya está presente desde la estación de Candanchu, de momento no llueve, pero la niebla empapa el suelo, a nosotros y lo que es peor a nuestras gafas que nos impiden ver la carretera, a los pocos minutos de empezar a bajar decido parar para ponerme el corta vientos y quitarme las gafas. En un primer momento la idea fue estupenda pero una vez terminadas las rampas fuertes del puerto el ritmo del grupo es brutal, el pulsómetro no baja del 80-85% y parece que voy sin cadena, el 52-12 se me queda corto y cuando me pondo aerodinámico el corta vientos me hace un poco de vela,  lo suficiente para perder rueda. Por primera vez en el día me empiezo a quedar de mi grupo y paso unos kilómetros haciendo la goma. No puedo parar para quitarme ropa y prefiero sufrir unos minutos hasta que la situación sea propicia. Llegamos a una zona llana camino del Col de Marie Blanque y empieza a llover lo suficiente para calarte bien, en pocos minutos se forma un nuevo pelotón de unos 200 ciclistas y por fin llegamos al Col de Marie Blanque. Ufff las sensaciones son muy malas, me noto muy calado, con molestias en la espalda, las piernas frías y con las pulsaciones un poco bajas. He comido, bebido, los deberes están hechos, parece que en la bajada me han chupado la sangre y me han dejado seco de energía que ahora necesito para subir el muro del final.

Me tomo el puerto desde el principio con calma, cada minuto que pasa estoy más jodido, las rampas no son duras pero voy con el 39-24, estoy pensando que los 4km de muro al 10-11% va a ser un infierno, recuerdo perfectamente que no hay cinco metros de descanso. Llega el cartel de 4km para la cima, meto el 39-27 y empiezo a subir un rato de pie y otro sentado, el sufrimiento es intenso, parece que hay una leve mejoría, las pulsaciones suben al 89-90% pero sufro como un perro ¡Por favor que se acabe ya esto! No llega nunca el cartel de 2km para la cima, finalmente se ve al fondo y gracias que es el de 1km. No dejo de sufrir para subir cada metro, si pudiese meter un 30 o un 32 lo metía, pero no hay más piñones. No hay otra que subir al 89-90% para superar el puerto. Por fin se ve la curva y se escucha el griterío de la cima, pasamos el durísimo Col de Marie Blanque, paro y me quito el corta vientos, no quiero volver a parar mas y estoy completamente encharcado a pesar de llevarlo desabrochado toda la subida. Solo puedo sacar algo positivo en este punto de la prueba, el tiempo de paso es muy bueno respecto al año pasado 3h 27min, veo claro que puedo bajar de las 7 horas.

En las primeras rampas de bajada voy helado y con una sensación de patas fundidas total, me empiezo a agrupar con otros corredores y vamos haciendo camino hacia el penúltimo puerto, el Portalet. Este año estoy rodeado de buenos Miuras que andan muchísimo y puedo ir a rueda, en algún momento con el gancho. Empiezo a reponer fuerzas tomando una barrita, el cuerpo no me pide comida y no dejo de masticar hasta tener la barrita completamente hecha pasta para poder tragar, finalmente me guardo media para dentro de un ratito y empieza la subida al Portalet.

Recordaba perfectamente del año pasado que las subida no era dura y hasta la presa se hace camino rápido y cómodo ¿Podre aguantar este ritmo? Empiezo a subir y poco a poco voy encontrándome mejor en mi sufrimiento ¿Qué pensáis? ¿Qué voy silbando? ¡Sin dolor no hay gloria! Estoy más o menos al 30% del puerto y me como media barrita + gel con cafeína, hay que hacer el mejor tiempo posible en la cima, ya recuperaremos bajando. Noto que poco a poco voy mejor, el tiempo mejora, sale el sol y se ve el final del puerto con un montón de gente haciendo un pasillo de 1 a 2km tipo Tour, Giro, Vuelta… Uff, es emocionante sentirte como un profesional por un día. Empieza la bajada, la velocidad es brutal en algunos momentos más de 80km/h, algunos me pasan sin piedad y sin opción a coger rueda. Llegamos al desvío de la Hoz de Jaca donde me agrupo con unos cuantos compañeros para hacer la última subida del día, voy muy vacio pero el crono me anima a seguir sufriendo. Uno del grupo dice que si coronamos con 5h 55min podemos bajar de 6h 30min “dorsal rosa” uff, que subidón, es un tiempo al alcance de muy pocos. Pero, la realidad se hace presente en unos pocos segundos, calambre brutal en la pierna derecha y leve en la izquierda, tengo que bajar el ritmo y apretar con una mano la pierna más afectada intentando controlar el tirón. Mi gozo en un pozo, veo como se marchan esos Miuras a los que no me puedo agarrar, no me queda otra que subir con todo metido. Termino la Hoz con 6h 4min 31s y me agarro a un grupo de veinte, en la cola, sin dar un relevo, no puedo con mis piernas acalambradas. Es el típico momento límite que vas pensando, el próximo año no vuelvo, no vuelvo, que le den…
 
no vuelvo, no vuelvo, no vuelvo...
 
En pocos minutos entra un tándem con los que serían los ganadores de la categoría, son un chico y una chica que tiran a lo bestia. Desde la cola sentimos un fuerte viento de cara que no quiero ni pensar como debe ser en cabeza. Pasamos el camping y veo nuestros coches a los que volveremos luego en bicicleta. En unos pocos minutos más llegamos a Sabiñanigo y entramos en meta con un magnifico tiempo de 6h 37min 30s ¡WOW!
 
Ya se me ha pasado el calentón del no vuelvo, no vuelvo, el próximo año si es posible a bajar de 6h 30min ¡Quiero un dorsal rosa! ¿Pedro te animas?

Bueno esto es todo amigos del CCRIVAS, menudo ladrillo de crónica. Por cierto Miguel L, ¡Enhorabuena, ya tienes tu dorsal verde!

Tiempos:

Pedro De M. 6h 34min 25s puesto 586 de 8715 en la general y 252 de 3386 en la categoría. Velocidad media 31,19 km/h.
Juan Carlos T. 6h 37min 30s puesto 675 de 8715 en la general y 299 de 3386 en la categoría. Velocidad media 30,94 km/h.
Miguel L. 7h 25min 46s puesto 2389 de 8715 en la general y 380 de 1954 en la categoría. Velocidad media 27,59 km/h.
Jose C. 8h 13min 28s puesto 4298 de 8715 en la general y 189 de 612 en la categoría. Velocidad media 24,93 km/h.
Jose Antonio S. 8h 40min 30s puesto 5147 de 8715 en la general y 1106 de 1954 en la categoría. Velocidad media 23,63 km/h.

Anécdota:

Nuestro buen amigo Jose Antonio S. quiere aclarar lo siguiente, (sin entrar en pormenores por motivos escatológicos), tras 6 meses cenando mariconadas para perder 16 kg. 3 meses hasta los "coj****" de subir puertos y cuestas. 2 meses escuchando consejos y 1 mes de abstinencia sexual.

Llega el día QH y "la cago".
 
Pero todo fue en suelo francés, venganza  personal por el Caso Contador. Lo pasé bastante mal, no se lo deseo a nadie, tras cuatro paradas y detener al coche de la cruz roja, este me indica que vaya al hospital de campaña después del Marie Blanque, allí el médico me dice que no tienen "Fortaset", que Aquarius , lleno los dos bidones y no comí nada, estuve a punto de abandonar porqué se me planteo la disyuntiva, si no como y solo Aquarius, "pajara". Decidí continuar, ya no iba tan mal, ignorante del recorrido y muy prudente sin volverme loco, en la mitad del Portalet pare en el avituallamiento a comer algo; en Hoz de Jaca bien y aquí me adose a dos miembros de Edelweiss el club ciclista de Sabiñanigo que me trazaron las curvas, adelantando varios grupos y llegando a meta bastante entero.

Creo que al final los entrenos de la Sierra de los sábados, la pájara de Cotos, la salida del Berrueco y el buen nivel del Club Ciclista Rivas se ha notado. Sinceramente de no haber sido por esos "pequeños " contratiempos hubiese hecho entre 8:10 y 8:15.

Reto:

El año que viene volveré y espero que conmigo los Cañís al completo. “Aquí están lanzando un guante, a ver si lo coge alguien”.